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OBJETIVO
Lograr la autosuficiencia hídrica y gestión integral del agua en el Distrito Federal
ESTRATEGIAS PARA LOGRARLO
E1
Alcanzar el equilibrio del acuífero
ACCIONES Y METAS PARA LOGRAR NUESTRO OBJETIVO
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Revaluar el aprovechamiento de los manantiales a partir del 2009 |
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Proteger el Suelo de Conservación para la recarga del acuífero
- Disminuir en un 90% las áreas de suelo desnudo al 2015 en el Suelo de Conservación y desarrollar infraestructura de contención del suelo en la cuenca para lograr mayor recarga y evitar la erosión y el azolve del drenaje.
- Protección de las barrancas del suelo de conservación y decretar 12 barrancas urbanas como áreas de valor ambiental.
- Ampliación de la red de pozos de absorción y las acciones de incremento de recarga en el suelo de conservación a partir del 2008, para incrementar la infiltración en 2.5 m3/s.
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E2
Reducir el consumo de agua de uso doméstico
ACCIONES Y METAS PARA LOGRAR NUESTRO OBJETIVO
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E3
Reducir las pérdidas en la red
ACCIONES Y METAS PARA LOGRAR NUESTRO OBJETIVO
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E4
Incrementar la reutilización y el tratamiento del agua
ACCIONES Y METAS PARA LOGRAR NUESTRO OBJETIVO
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E5
Crear parques lacustres en Tláhuac y Xochimilco
ACCIONES Y METAS PARA LOGRAR NUESTRO OBJETIVO
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Recuperar el paisaje lacustre en 250 hectáreas de Tláhuac y Xochimilco a partir del 2008
- Consolidar corredores ecológicos entre los parques lacustres
- Consolidar la vocación lacustre y de regulación hídrica de la zona
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CONTEXTO Y JUSTIFICACIÓN
PROBLEMÁTICA DEL AGUA EN LA CIUDAD DE MÉXICO
La demanda creciente de abastecimiento de agua potable como resultado del crecimiento demográfico del Distrito Federal ha conducido a la sobreexplotación del acuífero del Valle de México, provocando graves hundimientos del terreno (hasta de 35 cm anuales en la zona oriente) y una alteración en la calidad del recurso (particularmente en el sureste de la Ciudad). Aunado a lo anterior, la expansión de la mancha urbana y la consecuente pérdida de suelo con cubierta vegetal ha reducido la recarga natural del acuífero, incrementado la vulnerabilidad de erosión hídrica de los suelos y saturado la red de drenaje, la cual debe desalojar grandes cantidades de agua en época de lluvias para prevenir inundaciones.
No obstante la gravedad del problema, sigue siendo común el uso irracional del agua, se tiene un nivel de reuso de agua residual tratada muy bajo y las redes de abastecimiento y drenaje presentan pérdidas por fugas que deben corregirse.
Asimismo, la gran cantidad de agua importada es insuficiente para equilibrar el balance y cada vez se requieren mayores gestiones para su obtención. Por otra parte, el agua descargada a cuencas vecinas recibe los contaminantes generados por los usos domésticos e industriales, sin previo tratamiento.
La distribución y el costo del agua en el Distrito Federal es claramente desigual entre zonas de alto nivel y zonas populares, donde se tiene una mayor impacto en los usuarios de menor capacidad económica. Esta situación se agrava al no contar con un padrón de usuarios actualizado y centralizado y a la existencia de tomas clandestinas que no pueden ser contabilizadas. Asimismo, existe un subsidio generalizado que contribuye al mal uso del recurso.
El resultado en conjunto de estas situaciones ha llevado a la escasez presupuestal y al descontento de los sectores sociales más afectados. Cabe resaltar que las deficiencias en la cobro por el suministro del agua ha obligado al Gobierno de la Ciudad a cubrir directamente los recursos económicos necesarios para el mantenimiento de la infraestructura existente y para la construcción de nuevo equipamiento que permita atender el déficit en las obras que se requieren.
JUSTIFICACIÓN
Es indispensable garantizar el uso de los recursos hídricos bajo un marco de manejo integral sustentable, ya que de esto depende la disponibilidad y calidad actual y futura de agua para consumo humano, el desarrollo de actividades productivas y el equilibrio ecológico de la cuenca del Valle de México y sus cuencas vecinas.
De esta manera, una estrategia de protección del suelo de conservación que incluya acciones de reforestación, prevención de invasiones de asentamientos irregulares y la construcción de pozos de absorción entre otras, resulta central para garantizar la infiltración de agua al acuífero y evitar el azolve del drenaje por arrastre de suelos desnudos.
Por otra parte, es necesario reducir el consumo domiciliario y no domiciliario para disminuir la presión sobre los recursos hídricos disponibles, toda vez que la ciudad continúa creciendo, aunque no tan aceleradamente como hace algunas décadas. Para logar esto, es necesario crear una conciencia ciudadana en torno a la importancia que tiene el uso racional del agua, así como instalar dispositivos ahorradores de agua a nivel domiciliario.
Pero sobre todo, bajo la premisa de que el agua tiene un valor económico en todos sus diversos usos a los que se destina y los servicios hidráulicos deben pagarse por su prestación de acuerdo a las disposiciones legales aplicables, resulta indispensable establecer una nueva política de cobro, buscando establecer tarifas diferenciadas de acuerdo al volumen de consumo. En este mismo sentido, es necesario redefinir el cobro del consumo no domiciliario de tal manera que se refleje el valor económico del recurso.
Las estrategias antes planteadas, aunadas a la reducción de pérdidas en la red de agua potable a través de la sustitución de tubería vieja o deficiente, la sectorización completa de la red y la regularización de tomas clandestinas, se traducirían en un ahorro de más de 4 m3/s, lo que permitiría reducir el déficit de abastecimiento actual.
Finalmente, es importante destacar que el reuso de agua tratada libera también una parte de la demanda de agua de primera calidad y puede también ser infiltrada al acuífero para ayudar a restablecer su equilibrio. |