Tipos de cuenca Por la complejidad de su territorio. México tiene todo tipo de cuencas, abiertas y cerradas; costeras y de montaña; grandes, medianas y pequeñas. Una de las clasificaciones divide al país en 837 cuencas hidrográficas de diferentes características y tamaños.
Para efectos de planificación, de organización institucional y de participación social ha sido necesario el agrupamiento de las cuencas en sistemas hidrológicos completos y en lo que hemos llamado sistemas hidrológico-administrativos.
Con el propósito de administrar y regular el uso y aprovechamiento de las aguas superficiales y subterráneas, se dividió el país en 13 regiones hidrológico-administrativas. En cada región existe una gerencia regional de la Comisión Nacional del Agua, que es la entidad federal reconocida por la Ley de Aguas Nacionales como la autoridad en la materia.
Otra división del país realizada a partir de su hidrología es la que define regiones de participación social. Esto se hizo tomando en cuenta el tamaño de los territorios regionales, para facilitar la intervención de los usuarios y de otros grupos organizados de la sociedad en el manejo del agua a través de Consejos de Cuenca y otras formas de organización social en los ámbitos de subcuenca y acuífero.
Las principales cuencas hidrográficas de México son las siguientes:
Cuenca del Río Bravo.- Es una cuenca de más de 457,000 km2. El 51% de su territorio se encuentra en Estados Unidos de Norteamérica y el 49% en territorio mexicano. El cauce principal sirve de límite fronterizo entre México y Estados Unidos por más de 2,000 km.
En la parte mexicana de la cuenca residen poco más de 8 millones de personas y es una de las zonas de mayor crecimiento demográfico (7% anual), por lo que el manejo y administración eficaz de los recursos hídricos constituye uno de los grandes desafíos. En los últimos diez años se ha presentado una prolongada sequía que ha dificultado el cumplimiento de los compromisos establecidos entre México y Estados Unidos desde 1944, en que ambos países firmaron el Tratado de Límites y Aguas. Por ésta razón se han generado fuertes diferencias entre los dos países, que están siendo encauzadas mediante el incremento de la eficiencia en los usos actuales del agua y el fomento a la modernización y tecnificación de las áreas de riego existentes, así como a través de la reglamentación de la distribución de las aguas superficiales de la parte mexicana de la cuenca.
La Cuenca del Río Colorado también es frontera entre México y Estados Unidos. Sin embargo, en este caso, más de 99% del territorio de la cuenca se encuentra en Estados Unidos; esto hace que México resienta los efectos del manejo del agua y de la cuenca que se hace en la parte alta. Una preocupación actual es la disminución del caudal del río y su repercusión en la ecología de la zona del delta que se encuentra en el extremo norte del Golfo de California.
Cuencas de los ríos Grijalva y Usumacinta.- En el sur, México limita con las repúblicas de Guatemala y Belice. En esta zona se localizan los ríos Grijalva y Usumacinta, que son los más caudalosos de México y proporcionan la mayor parte de la energía hidroeléctrica del país.
Cuencas peninsulares.- En las penínsulas de Baja California y Yucatán se depende de las aguas subterráneas.
En Baja California el clima es semidesértico y las precipitaciones son muy escasas la mayor parte del año, por lo que prácticamente no existen corrientes superficiales permanentes.
La península de Yucatán, por su parte, está formada por un macroacuífero regional. Por las características del suelo, los escurrimientos se infiltran rápidamente. Su clima es semitropical y el terreno es de lomeríos muy suaves. Esta es la zona de la cultura maya.
Cuencas cerradas.- Una parte del territorio mexicano está ocupado por cuencas endorreicas.
El Valle de México hasta el siglo pasado era una cuenca cerrada. En la actualidad drena artificialmente parte de sus aguas hacia el Golfo de México a través de la cuenca del río Pánuco. Para satisfacer las necesidades de agua de la zona metropolitana de la Ciudad de México (en la que residen 19.6 millones de personas, según los datos del censo de 2000), se conecta con las cuencas de los ríos Lerma y Balsas.
En el norte y centro se ubican las cuencas de los ríos Nazas y Aguanaval y las cuencas del Altiplano. Es una zona semidesértica en la que se encuentran importantes ciudades como San Luis Potosí, Saltillo y Torreón, que son polos de desarrollo agropecuario e industrial.
Cuencas Costeras.- Tanto en la vertiente del Pacífico como en la del Golfo, México tiene una gran cantidad de ríos, resultado de su orografía.
Las cuencas que se forman por el paralelismo de las cordilleras con las costas son relativamente pequeñas y con ríos de corta trayectoria y grandes pendientes, por lo que sus caudales son de difícil aprovechamiento, salvo en el Pacífico norte, donde se encuentra las mayores y más prósperas zonas de riego del país.
Macrocuencas.- Los grandes sistemas hidrológicos de México están representados por los Ríos Grijalva y Usumacinta en el sur; Coatatzacoalcos, Papaloapan y Pánuco en el Golfo; Balsas, Lerma y Santiago en el centro y Bravo en el norte.
Todas estas cuencas tienen grandes territorios de drenaje. De éstas, la más pequeña es la del Coatzacoalcos, con 24,000 km2, y la más grande es la del Bravo, con 227,000 km2 sólo en la parte mexicana.
Todas las grandes cuencas mexicanas están claramente diferenciadas tanto por sus características hidrográficas como por su desarrollo socioeconómico. Por ejemplo, en el sistema Grijalva-Usumacinta se genera 25% de la energía hidroeléctrica del país. En la del Río Coatzacoalcos se produce el 15% del petróleo nacional. Las cuencas del Papaloapan y del Río Pánuco son importantes por su producción agropecuaria. La del Río Lerma concentra 13% de la población del país y el 17% de la industria nacional.
Fragmento de un texto de Cristóbal Jaime, ex director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua)